Orco Cocinero junto a la Hoguera para Colorear
Queridos padres, ¿conocéis esa sensación? A veces son justo los personajes más extraños los que hacen brillar los ojos de los niños. Nuestro orco cocinero junto a la hoguera es un buen ejemplo: de mirada feroz, pero armado con una cuchara de cocina en lugar de una espada. Eso lo hace entrañablemente tenebroso, y desde luego nada que dé miedo, más bien parece un torpe compañero que acaba de echarle demasiada sal a su sopa.
Abre el diálogo de impresión. Vertical, 10 mm de margen, sin encabezado ni pie de página.
Descargar PNG 1054 × 1492 px- Categoría
- Orcos
- Archivo
- PNG, 1054 × 1492 píxeles
- Papel
- A4, 80 g es suficiente – para acuarela mejor 120 g
- Líneas
- Gruesas, ideales para ceras
- Coste
- gratis, sin registro
El orco cocinero cocina a fuego lento: una página para colorear de lo más apetitosa para pequeños aventureros
En la imagen hay muchas cosas por descubrir: colmillos retorcidos, un taparrabos con un estampado salvaje, un caldero burbujeante sobre las llamas y montones de chispas que suben hacia el cielo nocturno. Vuestro hijo o hija podrá elegir entre un verde intenso para la piel del orco y tonos cálidos de naranja y rojo para el fuego, creando así su propio ambiente de campamento.
Consejo para colorear: cómo hacer brillar el fuego
Un pequeño truco para conseguir llamas especialmente vivas: primero colorea el centro del fuego con amarillo claro, después rodéalo con naranja y, en el borde exterior, remarca con rojo oscuro. Así se crea un degradado de color que casi parece crepitar. Para el orco en sí, quedan muy bien los tonos oliva o musgo, junto con algunas sombras grises bajo los ojos; así parecerá aún más gruñón y, por eso mismo, más entrañable.
A quien le apetezca, puede inventar también una pequeña historia: ¿qué estará cocinando el orco? Quizás una sopa de setas y bayas que ha recogido a escondidas en el bosque. Descargad la página para colorear gratis e imprimidla tranquilamente en casa en una hoja DIN A4, y así podrá comenzar el momento de colorear junto a la hoguera, sin nada de humo de verdad en casa.